Aquellos bajitos de mas edad, aún recordaran la mítica serie que en las noches de domingo nos mostraba el filo de lo imposible. Entre montaña y montaña, de vez en cuando pasaban episodios de aventuras y retos que se desarrollaban en aguas bravas, témpanos de hielo o cielos infinitos.
Emulando esos momentos el comando bajitos se complace en presentarles una nueva aventura, esta vez aérea, dónde hemos probado que el aire caliente es menos denso que el frío, y por tanto podemos volar,...
Nuestro globo aerostático se llamaba Huracán y fuimos invitados al día de su bautizo. Con brisa suave y temperaturas favorables emprendimos el vuelo.
Cierto es que fue un globo cautivo. El globo siempre estuvo sujeto por dos cabos al suelo y no hubo posibilidad de alejarnos empujados por la brisa. El vuelo fue corto, pero algunos repitieron.
Las maniobras finales de aterrizaje, una vez el globo empezó a deshincharse, nos dejaron ver unas estampas singulares e impactantes, pero en todo momento bajo control del piloto. ( Sí, ese señor que cuelga de la barquilla,...)
Tras el vuelo, la foto de familia de los protagonistas, que desafiando al miedo, echaron a volar su imaginación y sus cuerpor por el cielo sevillano.
1 comentario:
Molaaaaaaaa
tenemos que organizar una salida en globo.
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