jueves, 27 de junio de 2013

Gredos. Laguna de El Barco

Iniciamos el camino un año más, con el zurrón lleno de ilusión y ganas de pasarlo bien.

La cita este año, el macizo occidental de la Sierra de Gredos. Cambiamos de escenario, repite parte del elenco y las nuevas incorporaciones demuestran su valor y entrega a la causa sobreponiéndose a las adversidades.

Como siempre a la cabeza de la expedición, en cuerpo y alma; Luis animando al personal.




Aunque hay que decir que otros no necesitaban mucha animación...


Pequeños y grandes, en número igualados al igual que en ganas.




El camino se encarama a las montañas con nosotros encima.
Tras el valle, la laguna dónde dormiremos y el fondo nevado.





Por la mañana buscamos de nuevo el camino hacia arriba, siguiendo el rastro del agua.



 
Como en Hamelin los muchachos siguen a su flautista particular, saltando de piedra en piedra.









La aventura, es la aventura,...



La recompensa a tanto esfuerzo la proporcionan los restos de la nieve del invierno.






  





Disfrutamos de la vista antes del descenso.









El camino de vuelta nos devuelve a la civilización de la que escapamos por unas horas. ¡Hasta la próxima!






3 comentarios:

Pepa Leza dijo...

Fantástica excursión, que ganas que María crezca un poco y poder incorporarnos para completar la expedición... El sitio es realmente espectacular, bárbaro!! Y la compañía inmejorable y en aumento... Que me gusta!!
Enhorabuena a todos los montañeros! besos

Fátima dijo...

Me encantan las fotos! y qué maravilla de lugar. Ya os llamaré, que este verano me voy unos días a Gredos, para que me recomendéis alguna ruta

Luis dijo...

¡Una gozada, familia! ¿Cómo era aquello...? "A quien dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos". Pues eso, ¡a hacer diabluras!